Un dramático suceso en la vía pública finalizó con la muerte de un oficial de la fuerza porteña en la madrugada del domingo. El agente afectado por el incidente protagonizó una severa crisis emocional mientras empuñaba su pistola reglamentaria.
Las unidades de seguridad perimetraron el sector de la avenida Argentina a las 4:30 para resguardar a los transeúntes. Durante las maniobras de contención intervinieron mediadores especializados, personal de apoyo táctico y un equipo de la división K9.
El joven uniformado se hallaba de franco de servicio y vestía ropa civil al desencadenarse el tenso procedimiento en el barrio. Pese a las prolongadas tratativas profesionales para lograr que depusiera la actitud, los médicos del SAME debieron constatar su deceso.
La causa quedó radicada en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 36 para efectuar las pericias técnicas de rigor. Los peritos de la investigación analizan la secuencia de disparos y el accionar de las patrullas intervinientes.
