Javier Milei anunció una ampliación de los fondos para el Ministerio de Defensa con el objetivo de continuar la construcción de la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego. El proyecto busca reforzar las capacidades logísticas, científicas y de telecomunicaciones de la Argentina en el Atlántico Sur, aunque la obra comenzó en 2022 y los últimos informes oficiales citados registraban un avance físico del 9,13%.
El presidente Javier Milei anunció una ampliación de los recursos destinados al Ministerio de Defensa para avanzar con la construcción de la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego, durante el mensaje grabado que realizó desde la Casa Rosada.
La medida fue comunicada en el marco de los anuncios del Gobierno relacionados con Malvinas, la Antártida y el Atlántico Sur. En ese mismo mensaje, el mandatario había adelantado el envío al Congreso de un proyecto destinado a endurecer las sanciones contra las empresas que exploten recursos naturales en las islas.
En el caso de la Base Naval Integrada, Milei no brindó precisiones sobre el alcance de los nuevos recursos. El Presidente no informó el monto que será destinado específicamente a la obra, tampoco detalló qué partidas presupuestarias estarán involucradas ni estableció un nuevo plazo para su finalización.
Además, el proyecto no surgió durante la actual administración. La iniciativa comenzó durante el gobierno de Alberto Fernández, cuando en 2022 se colocó la piedra fundacional.
Qué anunció Milei para la Base Naval Integrada
Durante la cadena nacional, Milei afirmó que el Gobierno ampliará los recursos del Ministerio de Defensa para continuar con la construcción de la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego.
Uno de los objetivos planteados por el Presidente es ampliar las capacidades argentinas en materia de telecomunicaciones y transformar la instalación en un punto estratégico para las operaciones en el Atlántico Sur.
De acuerdo con lo expresado por Milei, la base permitirá posicionar a la Argentina como un polo logístico relevante para esa región y tendrá un rol central en la proyección geopolítica del país.
De esta manera, la obra fue presentada no solamente como una infraestructura relacionada con la actividad militar, sino también como una instalación estratégica vinculada con la posición argentina en el Atlántico Sur.
El anuncio presidencial, sin embargo, no incluyó información sobre el volumen de fondos adicionales que serán incorporados ni sobre las etapas específicas de la construcción que se pretende completar con esta nueva asignación.
Una obra que comenzó durante el gobierno de Alberto Fernández
La construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia fue anunciada en 2022, durante la gestión del Frente de Todos, cuando Jorge Taiana se encontraba al frente del Ministerio de Defensa.
En ese momento, el Gobierno comunicó oficialmente el inicio de los trabajos para levantar la nueva instalación.
La elección de Tierra del Fuego respondía a una ubicación considerada estratégica por su relación con la Antártida. Entre los objetivos establecidos se encontraba mejorar la conectividad con el continente blanco, fortalecer la logística y las tareas de investigación científica antártica y reforzar el posicionamiento estratégico argentino en el Atlántico Sur.
El proyecto contempla una instalación integrada por las tres Fuerzas Armadas: Ejército, Fuerza Aérea y Armada.
Andrés Dachary, secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego, señaló que la iniciativa tiene varios años y recordó que la piedra fundacional fue colocada en 2022.
Según explicó, las obras posteriormente quedaron frenadas debido a la falta de financiamiento.
El financiamiento a través del FONDEF
El desarrollo de la obra también estuvo relacionado con el Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF).
Según un informe presentado ante el Congreso por el entonces jefe de Gabinete Juan Manzur, la Ley 27.565, mediante la cual se creó el FONDEF, había sido sancionada el 16 de septiembre de 2020.
A partir de ese fondo se comenzó a trabajar en tres proyectos, entre los cuales se encontraba la Base Naval Integrada.
La planificación contemplaba una instalación destinada a incrementar las capacidades logísticas y científicas vinculadas con la actividad argentina en la Antártida.
El informe presentado por Manzur señalaba además que la ubicación de la base permitiría ofrecer servicios logísticos y de asistencia a otros países debido a su posición geográfica.
La primera etapa prevista incluía la instalación de dos naves industriales transportables, que funcionarían como obradores. Los trabajos estaban a cargo del astillero Tandanor y también comprendían la ejecución de servicios de infraestructura.
En una segunda etapa estaba contemplada la construcción del muelle y de los edificios administrativos.
Los avances registrados durante 2023
En 2023, el Ministerio de Defensa informó sobre los primeros avances de la obra.
Para ese momento ya se habían realizado estudios preliminares y movimientos de suelo destinados a posibilitar la construcción de dos galpones modulares.
El Ministerio indicó entonces que estaba en ejecución una primera etapa, que comprendía excavaciones para la construcción de los cimientos y los trabajos correspondientes al primer galpón.
Sin embargo, posteriormente el proyecto no mantuvo el ritmo de ejecución que había sido previsto.
La Base Naval durante la gestión de Milei
La construcción de la Base Naval Integrada también estuvo presente en la agenda de Javier Milei desde el comienzo de su gobierno.
En abril de 2024, durante una visita a Ushuaia, el Presidente mantuvo una reunión con la general del Ejército de Estados Unidos Laura Richardson, comandante del Comando Sur, con el propósito de fortalecer los vínculos de cooperación e intercambio estratégico entre ambos países.
Durante ese encuentro, Milei definió a la Base Naval Integrada como “la puerta de entrada al continente blanco”.
La relación con Estados Unidos generó entonces interrogantes acerca de una eventual participación extranjera en la instalación.
Sin embargo, semanas después, el Ministerio de Defensa informó ante el Congreso que no había intervenido en la elaboración ni en la negociación de un acuerdo bilateral o Memorándum de Entendimiento con Estados Unidos relacionado con la base.
También aclaró que no existía ningún convenio que contemplara el ingreso o la permanencia de tropas extranjeras en territorio argentino.
El Gobierno señaló además que el uso de la base por parte de las Fuerzas Armadas estadounidenses y de otros países estaba limitado a operaciones de “escala”, por lo que no requería la intervención del Poder Legislativo.
En ese mismo informe, el Ministerio estableció de manera concreta el carácter de la instalación: “La Base Naval Integrada es argentina y no es una base combinada”.
Una obra con escaso avance
Los informes oficiales también permiten observar el nivel de ejecución de la obra durante los primeros años de la gestión de Milei.
Al 31 de diciembre de 2023, la Base Naval Integrada de la Armada Argentina registraba un 9,13% de avance físico y una ejecución financiera de aproximadamente $2.500 millones.
Ese mismo porcentaje volvió a figurar en un informe presentado en agosto de 2025 por Guillermo Francos, durante su última presentación ante el Congreso como jefe de Gabinete.
En esa oportunidad, el Ministerio de Defensa volvió a informar un avance físico del 9,13%.
La ejecución financiera también permanecía prácticamente sin cambios, alrededor de los $2.500 millones.
De acuerdo con esos informes oficiales, durante los primeros 20 meses de la administración de Milei no se había producido un avance significativo en la construcción.
La explicación del Gobierno por las demoras
La demora en la ejecución volvió a ser consultada al Poder Ejecutivo en el último informe de la Jefatura de Gabinete presentado ante el Congreso.
El documento fue presentado por Manuel Adorni a fines de abril de 2026 y allí se consultó específicamente sobre las razones del retraso en la construcción de la Base Naval Integrada.
El Ministerio de Defensa respondió que el desarrollo del proyecto estaba condicionado por la programación financiera y la disponibilidad de caja.
Según explicó el Gobierno, se priorizaba la sostenibilidad del proyecto a largo plazo por encima de una mayor velocidad de ejecución inmediata.
Hasta ese momento, además, no se conocía un nuevo porcentaje oficial de avance. Chequeado había consultado al Ministerio de Defensa para conocer el estado actual de la obra, pero no había recibido respuesta al momento de publicación de la información utilizada como fuente.
Los nuevos fondos para Defensa y la cuestión Malvinas
Luego del anuncio presidencial, el Gobierno introdujo modificaciones en el Presupuesto 2026.
Mediante el Decreto 867/2026, se asignaron $561 millones al programa de Acciones Diplomáticas asociadas a la Cuestión Malvinas, Antártida, Política Oceánica y Atlántico Sur, dentro de la órbita de la Cancillería.
En paralelo, el área de Defensa concentró distintas modificaciones presupuestarias por un total de $217.954 millones.
Esos recursos fueron distribuidos entre el Ministerio de Defensa, el Ejército, la Fuerza Aérea, la Armada y el Estado Mayor Conjunto.
En este escenario, el anuncio de Milei vuelve a ubicar a la Base Naval Integrada de Ushuaia entre las prioridades relacionadas con la estrategia argentina para el Atlántico Sur.
El proyecto tiene como antecedente una obra iniciada en 2022 que, según los últimos informes oficiales citados, mantenía un 9,13% de avance físico y cuya ejecución estuvo condicionada por las restricciones de financiamiento.
Ahora, el Gobierno anunció que ampliará los recursos para intentar retomar su desarrollo, aunque todavía no precisó qué monto adicional será destinado específicamente a la construcción ni cuáles serán los nuevos plazos para avanzar con el proyecto.
