La localidad holandesa que vio nacer al emblemático pintor Vincent van Gogh celebró su tradicional desfile anual reuniendo miles de visitantes internacionales. Múltiples analistas del sector cultural destacaron la magnitud técnica y artística desplegada por los distintos grupos barriales participantes en la jornada festiva.
La histórica festividad conocida mundialmente como Bloemencorso movilizó a veinte equipos de voluntarios que compitieron con estructuras monumentales revestidas por millones de flores. Diversos expertos del área comunitaria explicaron que cada carroza puede contener cerca de cuatrocientas mil dalias cultivadas e instaladas manualmente en talleres locales.
El proceso de preparación comienza en el mes de mayo exigiendo dedicación constante por parte de los residentes de cada vecindario involucrado. Varios operadores del plano creativo precisaron que las creaciones abordaron temáticas diversas inspiradas en relatos medievales, cultura asiática, cine de ciencia ficción y piratería.
Surgido originalmente en la década de 1930 como un homenaje institucional, el evento fue reconocido formalmente como Patrimonio Inmaterial por la Unesco. Múltiples agentes del fuero patrimonial resaltaron la transmisión intergeneracional de saberes ornamentales que mantiene viva esta rica tradición comunitaria desde hace noventa años.
El jurado calificador evaluará el diseño y la destreza constructiva de los módulos para consagrar al grupo barrial ganador de la temporada. Distintos referentes del plano turístico remarcaron el enorme impacto que representa esta multitudinaria cita para la economía y visibilidad internacional de la región.
