El plantel nacional exhibió su templanza competitiva en una jornada que parecía comprometer su continuidad en el campeonato mundial. Los futbolistas del seleccionado reaccionaron a tiempo mediante variantes ofensivas que modificaron por completo el planteo táctico impuesto por el conjunto oponente.
Un certero frentazo tras una asistencia aérea acortó las distancias en el tanteador electrónico cuando el trámite resultaba esquivo. Los delanteros de la formación titular recuperaron el dominio de los espacios en campo contrario, forzando sucesivas fallas en la última línea del rival.
La paridad transitoria llegó a través de una definición magistral del capitán argentino en un pasaje de alta tensión deportiva. Los mediocampistas del equipo rioplatense recondujeron la distribución del balón con mayor fluidez colectiva, superando la intensa presión física ejercida por la escuadra norteafricana que había dominado la primera parte del complemento.
Sobre el epílogo del cotejo, una combinación ofensiva sorpresiva sentenció el triunfo definitivo para desatar la algarabía en las tribunas. Los defensores del cuadro nacional replegaron sus líneas con solidez durante los minutos de adición, asegurando la ventaja numérica necesaria para sellar el pasaporte hacia la siguiente instancia de eliminación directa.
El extenuante cruce obliga al cuerpo médico a focalizar sus esfuerzos en las tareas de rehabilitación de los deportistas afectados. Los colaboradores de la delegación oficial ya evalúan los informes físicos de cara al próximo compromiso definitorio en la Copa.
