El titular del Palacio de Hacienda expuso en la apertura de la Argentina Week ante un concurrido auditorio de empresarios e inversores internacionales. Durante su intervención, el ministro sostuvo que los temores financieros sobre el país están mal enfocados y remarcó la solidez del programa económico encarado por la gestión nacional para atraer capitales privados.
El funcionario nacional repasó las principales medidas implementadas para erradicar el déficit fiscal e iniciar la estabilización de los indicadores macroeconómicos. En ese contexto, defendió la propiedad privada como un pilar innegociable tras décadas de confiscaciones, enfatizando que el superávit financiero alcanzado sentará las bases para consolidar la previsibilidad jurídica en todo el territorio.
Respecto del ingreso de divisas, el economista ponderó las herramientas normativas diseñadas para incentivar desembolsos a gran escala en actividades estratégicas como la minería y la energía. La estrategia oficial busca potenciar las exportaciones mediante esquemas de incentivos como el RIGI, proyectando un incremento sostenido en las ventas externas para recomponer de manera definitiva las reservas.
Frente a las inquietudes planteadas por el escenario político y la estabilidad de la moneda, el ministro transmitió calma al sector privado de cara a los próximos comicios. Además, garantizó el equilibrio monetario apoyándose en la acumulación de reservas, la restricción en la emisión de pesos y la existencia de acuerdos financieros para absorber posibles presiones cambiarias.
En el tramo final de su presentación, el jefe de la cartera económica instó a los ejecutivos internacionales a asumir un rol protagónico en la reactivación productiva del país. El representante estatal destacó los recursos críticos que posee la nación en materia agroalimentaria y energética, asegurando que existen condiciones inéditas para impulsar proyectos de desarrollo sostenibles.
