La falla estructural en el sector montañoso de la región del Himalaya provocó un desastre laboral de grandes proporciones. Los equipos de emergencia internacional despliegan operativos de alta complejidad para intentar rescatar a los trabajadores sobrevivientes bajo los escombros.
El sorpresivo desprendimiento sepultó a la brigada operativa mientras desarrollaba tareas de excavación en el proyecto de infraestructura hídrica. Las fugas de gases altamente tóxicos complicaron los trabajos de auxilio y provocaron la descompensación de varios socorristas.
El trágico derrumbe ocurrió tras registrarse una fuerte detonación subterránea en la zona de obras sobre el río Teesta. Los mecanismos de auxilio especializado deben utilizar equipos de aire autónomo debido a la peligrosa concentración de gas metano y monóxido de carbono en la cueva. Las complejas condiciones geológicas del terreno geográficamente inestable y las intensas lluvias caídas recientemente aceleraron el desprendimiento rocoso sobre los operarios. La policía local junto a los organismos de protección civil confirmaron la recuperación de varios cadáveres y continúan los rastreos para localizar a casi una veintena de desaparecidos. Los especialistas remarcan los riesgos severos de encarar construcciones masivas sobre estratos geológicos tan frágiles.
El siniestro genera fuerte preocupación en las comunidades cercanas a la obra. Las autoridades del área energética iniciaron investigaciones exhaustivas para determinar las causas de la explosión inicial.
