Las principales entidades bancarias internacionales negocian la estructura crediticia para impulsar la obra de transporte energético hacia Río Negro. El desarrollo de la infraestructura permitirá conectar los yacimientos patagónicos con los buques licuofactores instalados en la costa marítima.
La inversión para el tendido de cañerías requerirá aportes del consorcio energético y capital de crédito bajo la modalidad de financiamiento de proyectos. Múltiples analistas del sector privado destacan que este flujo de fondos garantizará la autonomía operativa requerida para encarar las futuras ventas al exterior.
La capacidad del conducto exclusivo abastecerá a las unidades flotantes para alcanzar volúmenes históricos de producción anual sostenida. Diversos integrantes del consorcio empresarial estiman que el primer buque procesador iniciará operaciones a finales de los próximos periodos lectivos.
El proyecto global demandará inversiones multimillonarias para afianzar el rendimiento de los pozos gasíferos en las décadas venideras. Distintos representantes del área energética confían en que el avance de las obras consolidará la posición del país en el mercado mundial.
El esquema proyectado transformará la balanza comercial mediante el envío masivo de combustibles a compradores de varios continentes. Las autoridades del sector financiero esperan concretar el acuerdo en los próximos días para iniciar la fase operativa.
