La administración central busca desactivar los reclamos previstos para esta semana mediante el pago de aportes no remunerativos para el personal de seguridad.
Ante la creciente presión de los efectivos federales por mejores condiciones de vida y salud, el Poder Ejecutivo dispuso la implementación de dos bonos excepcionales por única vez. La normativa establece un reconocimiento económico directo sobre la capacidad adquisitiva de los uniformados, en la antesala de movilizaciones convocadas por redes sociales.
El esquema de pagos detalla que el primer aporte de $40.000 será de percepción única por persona. El segundo incentivo varía entre los $100.000 y los $300.000 según el escalafón, priorizando a quienes recién inician su carrera profesional. El alcance de la medida incluye al Servicio Penitenciario Federal y a la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, dejando en suspenso una posible equiparación para los cuadros de Defensa, donde aún no hay precisiones sobre futuras mejoras. Desde el Gobierno sostuvieron que estas erogaciones son necesarias para mantener la estructura de mandos, aunque subrayaron que se trata de conceptos no bonificables que se abonarán durante el próximo mes.
El cumplimiento de esta disposición se atenderá con créditos vigentes, sin alterar las metas de gasto público establecidas para el presente ejercicio fiscal.
