Axel Kicillof encabezó una delegación de intendentes y legisladores en Ushuaia, reafirmando el reclamo de soberanía en un clima de polarización política.
En el marco del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, la ciudad de Ushuaia se convirtió en el punto de encuentro de los principales referentes de la oposición. El gobernador Axel Kicillof lideró la comitiva provincial que asistió a los homenajes oficiales, destacando la relevancia histórica de la vigilia que año tras año convoca a miles de ciudadanos en las costas fueguinas.
El arco político presente en la Plaza Islas Malvinas mostró una amplia representación del Frente de Todos y sectores aliados, con la participación de figuras como Cecilia Moreau, Victoria Tolosa Paz y la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza. La agenda conjunta de los gobernadores de Buenos Aires, La Rioja y Tierra del Fuego subrayó un posicionamiento federal frente a la cuestión Malvinas, integrando tanto actos protocolares como encuentros con organizaciones sociales y gremiales.
Un dato relevante del encuentro fue el vacío institucional dejado por el Ejecutivo Nacional en la provincia, luego de que Victoria Villarruel declinara su participación a último momento. Según trascendió, la vicepresidenta optó por no compartir el espacio con Kicillof, lo que dejó el escenario de los actos centrales bajo el dominio político de los mandatarios provinciales alineados con el peronismo.
Bajo la nieve y el frío austral, la conmemoración cerró con un renovado compromiso por la vía diplomática para la recuperación de los territorios usurpados.
