En un nuevo pico de conflicto externo, la Cancillería argentina intimó a Mohsen Soltani Tehrani a dejar el país tras las críticas del régimen islámico por la designación terrorista de su Guardia Revolucionaria.
A través de un documento oficial emitido hoy, la República Argentina declaró «persona non grata» al consejero Mohsen Soltani Tehrani. El diplomático, quien cumplía funciones como encargado de negocios ad interim, tiene apenas dos días para concretar su salida definitiva del país por disposición de la cartera de Exteriores.
La ruptura en el diálogo administrativo se precipitó luego de que Teherán difundiera acusaciones que el Gobierno libertario tildó de «falsas y ofensivas». Este cruce se dio en el marco de la reciente decisión de las autoridades nacionales de incluir al Cuerpo de Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) en la lista de entidades vinculadas al terrorismo, alineándose con las posturas de aliados occidentales.
Desde Cancillería subrayaron que esta acción también responde a la conducta de Irán frente a la causa AMIA. El texto oficial menciona con preocupación que personas buscadas por la ley argentina sigan ocupando roles jerárquicos en el régimen de Teherán, evadiendo los pedidos de extradición y las órdenes de detención que rigen internacionalmente desde hace décadas.
Con esta determinación, el Estado argentino reafirma su política de tolerancia cero ante agravios diplomáticos, subrayando su compromiso con la legalidad internacional y la búsqueda de justicia por los atentados sufridos en suelo propio.
