Con reservas que ya superan el 55% en hoteles y el 70% en departamentos, la ciudad espera un impacto económico masivo en el puerto y centros comerciales.
Mar del Plata vive un arranque de Semana Santa con gran movimiento en sus accesos y una infraestructura turística que responde con buenos márgenes de ocupación. Tras un inicio de semana marcado por la incertidumbre climática, los operadores locales confirmaron un repunte en la demanda que posiciona a la ciudad como el segundo destino preferido por los argentinos para esta escapada.
Desde el Colegio de Martilleros señalaron que la preferencia de las familias se ha volcado mayoritariamente hacia los alquileres temporarios en el centro. Por su parte, los hoteleros confían en que el número de plazas ocupadas siga subiendo si el pronóstico meteorológico se mantiene estable. Las máximas rozarán los 24 grados este viernes, mientras que para el cierre del fin de semana se espera un clima fresco pero seco, ideal para paseos al aire libre.
La actividad no se limita al alojamiento; el sector comercial también muestra signos de vitalidad. Tanto en los centros de compras como en las panaderías de barrio, el expendio de artículos de temporada es constante. Las comparaciones con el año anterior son positivas, dado que en esta oportunidad el calendario permitió un descanso de cuatro días consecutivos al unir el Jueves Santo con el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas.
Con un promedio de ocupación que ya sobrepasa los registros del pasado fin de semana largo de marzo, la ciudad se encamina a vivir un periodo de alta intensidad comercial que oxigena a la economía regional antes de la llegada definitiva del invierno.
