Una cadena de supermercados comenzó a operar un vehículo de carga totalmente automatizado en carreteras públicas alemanas. El proyecto piloto promueve una solución tecnológica frente al desabastecimiento de choferes profesionales y la complejidad logística que afecta al transporte europeo.
La unidad de nivel cuatro de automatización no posee cabina ni requiere presencia humana durante sus recorridos diarios. La tecnología utiliza sensores avanzados, radares y cámaras de alta precisión para desplazarse con total autonomía entre el centro logístico y los puntos de entrega asignados.
El rodado eléctrico cuenta con una capacidad suficiente para trasladar quince palets de mercadería de manera continua. La prueba experimental contempla tres mil viajes a lo largo de cuatro meses con el propósito de validar la eficiencia operativa bajo la supervisión remota del organismo federal de tránsito.
De obtener resultados satisfactorios durante esta experiencia inicial, la empresa proyecta expandir este modelo de distribución hacia rutas de paradas múltiples. La iniciativa busca optimizar costos, garantizar el abastecimiento a largo plazo y reducir la huella de carbono mediante la electrificación integral del sector.
