Este martes se reinicia la causa por el fallecimiento del astro deportivo en los tribunales bonaerenses. Siete profesionales de la salud regresan al banquillo de los acusados luego de que el primer debate fuera invalidado en mayo de 2025 por un escándalo que involucró a una magistrada.
La Justicia argentina pone en marcha un nuevo intento para esclarecer las circunstancias que rodearon la muerte de Diego Armando Maradona. El proceso anterior fue anulado tras descubrirse que una de las juezas facilitó grabaciones clandestinas para un documental dentro del recinto. Aquella decisión invalidó 21 audiencias y el testimonio de 44 personas, obligando a reiniciar la investigación desde cero.
El foco del debate se centrará nuevamente en la deficiente internación domiciliaria montada en Tigre durante noviembre de 2020. La fiscalía sostiene que el equipo médico ignoró síntomas de insuficiencia cardíaca crónicos. Aseguran que los acusados se concentraron en las adicciones del paciente, omitiendo controles vitales que podrían haber evitado el desenlace fatal.
Entre los imputados figuran Leopoldo Luque, Agustina Cosachov y Carlos Díaz, junto a coordinadores y enfermeros de la prepaga. Luque, médico de cabecera del Diez, estrena defensa con el abogado Francisco Oneto. Por su parte, la psiquiatra Cosachov es cuestionada por su rol en la medicación y el auxilio final, mientras que los enfermeros enfrentan cargos por reportes contradictorios en las planillas de asistencia.
Las audiencias se desarrollarán los martes y jueves bajo la tutela de un nuevo tribunal integrado por los jueces Gaig, Lago y Ortolani. Para la familia, este reinicio representa una carga emocional inmensa tras cuatro años de espera. El objetivo del proceso es determinar si existió un «homicidio simple con dolo eventual» por parte de quienes debían velar por la salud del ídolo máximo.
