El volumen de activos no bancarizados superó los US$ 285.114 millones durante el segundo trimestre del corriente año. Las cifras publicadas evidencian el persistente hábito de resguardo de capitales por parte de los ahorristas locales frente a la inestabilidad histórica del mercado doméstico.
Esta tendencia constante responde al acumulado de crisis financieras, devaluaciones recurrentes y regulaciones cambiarias que desgastaron la confianza en la moneda nacional. Pese a las medidas de incentivo fiscal y las herramientas de regularización impulsadas por el Gobierno, el atesoramiento privado fuera del circuito formal continúa marcando un piso récord.
El monto estimado por el ente estadístico equivale a más de seis veces las reservas brutas actuales del Banco Central, ubicadas en US$ 47.482 millones. La masa de capital supera con amplitud los US$ 22.165 millones ingresados durante el último proceso de blanqueo de fondos en efectivo regularizado ante el organismo recaudador.
El reporte trimestral también reveló un crecimiento significativo en las inversiones de cartera internacionales, registrando un alza del 21,6% interanual al alcanzar los US$ 130.639 millones. Asimismo, el rubro destinado a activos físicos en el exterior contabilizó un total de US$ 56.304 millones en el período analizado.
Por otra parte, el balance de la cuenta corriente arrojó un saldo positivo de US$ 2.214 millones empujado por la liquidación agropecuaria y precios energéticos. Este superávit operativo logró revertir el saldo negativo de US$ 1.651 millones registrado en los primeros tres meses de la temporada.
