El envío del proyecto al Congreso marca el inicio de una negociación estratégica donde la eliminación de las PASO se presenta como el objetivo central, mientras que la cláusula de «Ficha Limpia» actúa como el catalizador necesario para fracturar la resistencia opositora.
La decisión de Javier Milei de elevar este miércoles un proyecto de reforma político-electoral integral responde a una lógica que trasciende el ahorro fiscal o el discurso de la eficiencia administrativa. Al proponer la supresión de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), la administración de La Libertad Avanza busca desarticular la principal herramienta de ordenamiento interno de las coaliciones tradicionales, en un momento donde tanto el PRO como la UCR y el peronismo enfrentan procesos de fragmentación interna severos.
La arquitectura del incentivo parlamentario
La inclusión de la «Ficha Limpia» en el articulado no es un hecho fortuito, sino una pieza de ingeniería legislativa diseñada para forzar una definición en los bloques dialoguistas. Tras los intentos fallidos de 2024 y 2025, donde la iniciativa quedó trunca por falta de quórum o deserciones de último momento, el Gobierno utiliza ahora esta demanda histórica de la sociedad civil como un «anzuelo» político. La estrategia busca que el costo de rechazar la reforma integral —incluida la eliminación de las primarias— sea percibido por la opinión pública como una defensa de la impunidad.
Impacto en la dinámica de alianzas
Desde una perspectiva estructural, la eliminación de las PASO obligaría a los partidos a retornar a mecanismos de selección interna que hoy parecen oxidados. Para la oposición, las primarias representan la única vía institucionalizada para dirimir liderazgos sin rupturas definitivas. Sin este marco, el escenario de 2027 y las legislativas intermedias de 2025 podrían derivar en una oferta electoral atomizada, lo cual beneficia sustancialmente a una fuerza oficialista que mantiene un liderazgo verticalizado y sin fisuras visibles.
Modificaciones en la Ley Orgánica de Partidos Políticos
El núcleo técnico de la propuesta apunta a modificar la Ley N°23.298, endureciendo las restricciones para las candidaturas. El proyecto oficialista no solo busca inhabilitar a quienes posean condenas confirmadas, sino que extiende estas limitaciones al ejercicio de cargos ejecutivos y direcciones en empresas estatales. Este endurecimiento institucional pretende redefinir los estándares de idoneidad, aunque su viabilidad técnica en el Senado —donde el oficialismo es minoría— dependerá de la capacidad de negociación con los gobernadores y las fuerzas provinciales.
Perspectivas y gobernabilidad
El éxito de esta iniciativa marcaría un punto de inflexión en la gobernabilidad de Milei. Al elegir el Senado como cámara de origen, el Ejecutivo reconoce que el diálogo con las provincias será el factor determinante. El impacto de estas reformas alterará de manera permanente el financiamiento de las campañas y la logística electoral, desplazando el eje de poder desde las estructuras partidarias tradicionales hacia liderazgos individuales con mayor capacidad de penetración directa en el electorado.
