A través de un manifiesto de la FAM, los gobiernos locales alertaron sobre el riesgo de una catástrofe social debido al freno de las transferencias y la quita de subsidios esenciales.
La Federación Argentina de Municipios (FAM) hizo pública su preocupación por la sostenibilidad de los servicios públicos en todo el territorio bonaerense y nacional. Mediante un informe detallado, los ejecutivos locales reclamaron al Ejecutivo que se revierta la política de ajuste que mantiene paralizada la entrega de asistencia básica a los sectores más postergados.
Los datos expuestos por la entidad revelan que la crisis ha golpeado el corazón productivo del país, con más de 22.000 firmas que bajaron sus persianas en el último periodo. Al mismo tiempo, los municipios —que operan como la primera línea de respuesta ante los vecinos— se encuentran desbordados por el incremento en el precio del gasoil y la quita de subsidios energéticos que encarecen la vida cotidiana.
En materia sanitaria y alimentaria, el panorama descrito es crítico: aseguran que la Nación no ha enviado insumos básicos en dos años, dejando a las comunas solas frente a la emergencia. Se suma la preocupación por la desprotección de los adultos mayores, quienes enfrentan serias dificultades para sostener sus tratamientos médicos ante la pérdida de cobertura estatal.
La FAM concluyó su reclamo exigiendo la inmediata actualización de los recursos nacionales y la devolución de las partidas destinadas a los sectores vulnerables. Los intendentes advirtieron que fortalecer la gestión local es la única vía para evitar un quiebre definitivo en el tejido social y productivo de las regiones.
