El informe del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina confirmó la persistencia del estancamiento fabril a nivel nacional. Pese a ligeras variaciones mensuales puntuales, la contracción acumulada en los primeros siete meses refleja la compleja coyuntura por la que transita el sector productivo.
Las ramas automotriz y de la construcción registraron las bajas más pronunciadas de la actividad manufacturera durante el último mes. El menor consumo energético industrial evidenció un freno directo en el nivel de actividad de los grandes establecimientos respecto a los meses previos.
Paralelamente, rubros como la siderurgia y algunos segmentos de alimentos mostraron leves repuntes interanuales que moderaron la caída general. No obstante, analistas del sector privado advierten que estas mejoras responden a una baja base de comparación y no a una recuperación económica consolidada.
El freno en el consumo de bienes durables y la menor demanda interna continúan condicionando el desempeño de la industria nacional. Las exportaciones hacia mercados regionales sufrieron retrocesos que afectaron la liquidez y el ingreso de divisas provenientes del comercio exterior.
Frente a este escenario, los industriales reclaman medidas que impulsen la reactivación fabril y fortalezcan el mercado doméstico. Diferentes representantes de las cámaras insistieron en la necesidad de generar previsibilidad económica para sostener las fuentes laborales en el país.
