La ministra le solicitó la dimisión a Leandro Massaccesi tras conocerse que obtuvo un crédito hipotecario por 418 millones de pesos. Desde la cartera apelaron a un criterio de «tolerancia cero» para evitar controversias políticas.
En una maniobra de urgencia destinada a blindar la imagen del Gobierno, la titular del Ministerio de Capital Humano decidió apartar de su cargo a su colaborador más cercano, Leandro Massaccesi. La determinación se precipitó luego de que saliera a la luz que el ahora exfuncionario accedió a una de las líneas crediticias más altas otorgadas por la banca pública, lo que generó un fuerte impacto en el seno del oficialismo.
Según fuentes del ministerio, el desplazamiento de Massaccesi no responde a una irregularidad técnica comprobada, sino a un gesto de austeridad y transparencia para eludir cualquier foco de sospecha. El préstamo en cuestión, destinado a la compra de una vivienda, asciende a la suma de 418 millones de pesos, una cifra que destaca entre los montos liquidados recientemente por la entidad bancaria nacional. Esta salida se produce en un clima de creciente presión legislativa sobre el manejo de los fondos del Banco Nación.
En este contexto, el diputado Esteban Paulón impulsó una serie de requerimientos ante el Banco Central y el propio Banco Nación con el fin de auditar las condiciones bajo las cuales se entregan estos créditos a figuras del sector público. El legislador busca esclarecer si existieron beneficios preferenciales para integrantes del Poder Ejecutivo y asesores directos del Ministerio de Economía durante el periodo actual. Las sospechas apuntan a que los mecanismos de asignación podrían haber favorecido a funcionarios del entorno más cercano de Luis Caputo.
La eyección de Massaccesi marca un precedente de rigor interno dentro de Capital Humano, mientras el Congreso aguarda respuestas oficiales sobre los marcos regulatorios que rigen para los préstamos millonarios otorgados a personal de la administración pública.
