El conjunto de Claudio Úbeda atraviesa su mejor presente futbolístico con un invicto de diez jornadas y busca sellar su pase a los playoffs. Por su parte, el equipo de Avellaneda llega con el impulso de haber ganado el derbi y necesita sumar para escalar posiciones en el Torneo Apertura.
La atención del fútbol argentino se trasladará este sábado a Brandsen 805, donde Boca Juniors recibirá a Independiente desde las 19.30 en el marco de la decimocuarta fecha del campeonato local. El elenco local arriba a este compromiso en un estado de gracia, respaldado por una serie de resultados positivos que transformaron las críticas iniciales en una comunión absoluta con su público. Tras un valioso triunfo en tierras chilenas por la cita continental, el Xeneize pretende consolidar su funcionamiento colectivo ante un histórico rival que viene de revitalizarse anímicamente tras imponerse en el clásico de la ciudad.
A pesar de la estabilidad alcanzada en las últimas semanas, el cuerpo técnico liderado por Úbeda deberá afrontar una baja sensible en la columna vertebral del equipo. Leandro Paredes, referente y capitán del conjunto azul y oro, no formará parte de la partida debido a la acumulación de tarjetas amarillas. La ausencia del volante central, que deberá cumplir una fecha de suspensión, obligará a un replanteo en la distribución del mediocampo justo antes del enfrentamiento ante River Plate, permitiéndole llegar sin condicionamientos al cruce más importante del semestre.
Independiente, en tanto, desembarca en La Boca con la misión de ratificar la mejoría exhibida frente a Racing Club. El Rojo logró quebrar una racha negativa y ahora aspira a dar el golpe en territorio ajeno para acomodarse definitivamente en la tabla de posiciones. Con la necesidad de puntos para prenderse en la lucha por la clasificación, los dirigidos por el cuerpo técnico visitante apostarán a un planteo inteligente que logre neutralizar el despliegue ofensivo que el local viene mostrando en sus últimas presentaciones.
El choque resulta determinante para las aspiraciones de Boca, que actualmente ocupa el tercer escalón del grupo con 20 puntos. En un calendario cargado de compromisos internacionales y domésticos, obtener las tres unidades significaría prácticamente asegurar un lugar en la siguiente fase del certamen. Se espera un marco imponente en el estadio para un partido que promete intensidad, con un Xeneize que quiere estirar su racha positiva y un Diablo que busca arruinarle la fiesta para confirmar que está de regreso en la pelea grande.
