Una profesora de 50 años perdió la vida en la localidad de Ceilândia luego de recibir una aplicación inyectable. La víctima descompensó severamente tras la inoculación de un presunto preparado vitamínico aplicado en un establecimiento que carecía de habilitaciones sanitarias vigentes.
El trágico episodio ocurrió poco después de la intervención capilar, cuando la mujer manifestó insuficiencia respiratoria aguda y sudoración profusa. A pesar de recibir asistencia médica de urgencia en un centro asistencial cercano, sufrió múltiples paros cardiorrespiratorios que resultaron irreversibles para los especialistas.
La responsable del comercio se presentó ante las autoridades judiciales pero optó por no emitir declaraciones oficiales. Las fuerzas de seguridad incautaron frascos de sustancias químicas e iniciaron peritajes forenses para determinar la composición exacta del producto administrado durante la sesión.
El caso fue encuadrado bajo las figuras penal de homicidio culposo y ejercicio ilegal de la medicina. Las investigaciones preliminares confirmaron la ausencia de licencias comerciales y permisos sanitarios, revelando además que el inmueble figuraba catalogado únicamente para uso residencial.
