La interrupción total de las prestaciones comenzará este jueves y se extenderá hasta el próximo domingo inclusive. Los operarios de la firma estatal centralizarán las maniobras en los componentes de seguridad electrónica para modernizar los sistemas operativos obsoletos vigentes.
Los ramales afectados reanudarán sus cronogramas de horarios tradicionales a partir del próximo lunes, siempre que las condiciones meteorológicas resulten favorables. Los usuarios del sistema de transporte público deberán recurrir a las plataformas digitales oficiales para verificar los esquemas de contingencia.
Las intervenciones en el tendido del Sarmiento abarcarán el recambio de piezas estratégicas en Caballito y el reacondicionamiento eléctrico de los dispositivos de Liniers. Los técnicos de las cabinas principales renovarán de forma paralela las mesas de mando ubicadas en Haedo, mientras avanzan las mejoras estructurales en andenes, iluminación y accesos.
Por su parte, el corredor que une Retiro con Tigre suspenderá sus actividades para revertir el desgaste de rieles que superan las cuatro décadas de antigüedad. Los ingenieros de la compañía ferroviaria explicaron que el recambio de durmientes en Núñez erradicará las actuales restricciones de velocidad que causaban demoras recurrentes en el servicio diario.
Los ramales secundarios que conectan los municipios del oeste mantendrán sus frecuencias habituales mediante locomotoras diésel durante las jornadas de obra. Las autoridades del sector consideraron indispensable el cese de actividades para resguardar la integridad física de los operarios.
