La encuesta de expectativas sectoriales recopiló información clave aportada por más de cuarenta centros de investigación macroeconómica globales. Los especialistas en finanzas vislumbran una mejora gradual en los niveles de actividad industrial, respaldada por un sólido superávit en la balanza comercial externa.
Las estimaciones macroeconómicas prevén que los índices de precios logren perforar una nueva barrera estadística a partir del mes de agosto. Los miembros de la plaza local corrigieron a la baja sus previsiones originales, proyectando un incremento anual acumulado cercano al treinta por ciento y fundamentando una marcada estabilidad en el tipo de cambio oficial de la moneda.
Por otra parte, la reactivación productiva mostrará velocidades dispares entre los rubros exportadores y las actividades intensivas en mano de obra. Los directores de consultoras laborales calculan que los indicadores de desempleo abierto exhibirán reducciones muy marginales, estabilizándose por encima del siete por ciento de la población activa hacia el cierre del ciclo.
Los rendimientos de los plazos fijos en moneda nacional acompañarán la desaceleración general a través de tasas nominales estables. Los inversores del mercado local mantienen un moderado optimismo respecto a la solidez del programa cambiario diseñado por las autoridades financieras.
