Un reciente relevamiento técnico expuso un fenómeno complejo dentro del escenario económico nacional. La aparición de nuevos puestos de trabajo se concentró de manera mayoritaria en el sector informal y con una necesidad manifiesta de ampliar la jornada diaria.
El incremento registrado en el indicador de subocupación representa casi el noventa por ciento de las colocaciones generadas entre el primer trimestre de 2025 y el mismo lapso de 2026. Las estimaciones del organismo oficial indican que alrededor de ciento noventa y dos mil personas buscan activamente sumar más horas operativas.
La tasa de desocupación general se mantuvo en un 7,8% pero la informalidad ascendió hasta alcanzar un preocupante 44,2% en todo el territorio. Las consultoras del sector económico sostienen que la pérdida del poder adquisitivo impulsa la búsqueda de empleos secundarios o tareas por cuenta propia.
Los rubros intensivos en generación de mano de obra como la industria o la construcción continúan con niveles de actividad retraídos dentro del mercado interno. Las actividades de minería y energía motorizan el producto bruto pero absorben un porcentaje reducido de la oferta de personal capacitado.
El equipo económico gubernamental enfoca sus expectativas inmediatas en la reactivación del crédito para dinamizar la creación de empleo de calidad. Las medidas de financiamiento comercial e hipotecario buscarán potenciar los rubros productivos que permitan revertir la fragmentación de los ingresos familiares.
