El costo de la tecnología hogareña experimentó un incremento desmedido durante los últimos meses. Actualmente, el gasto mensual para sostener los servicios informáticos golpea severamente los bolsillos populares y genera una marcada brecha de exclusión dentro del territorio bonaerense.
Acceder a las redes de comunicación requiere disponer de una porción sustancial de las entradas financieras mínimas de cualquier hogar. Esta realidad económica evidencia un deterioro progresivo en la capacidad de pago ciudadana para costear utilidades consideradas indispensables en la actualidad.
Por otra parte, la tarifa local supera ampliamente los valores promedio sudamericanos registrados en naciones limítrofes. La marcada disparidad cambiaria empeora el panorama operativo para los usuarios domésticos, mientras los organismos reguladores aprueban operaciones comerciales que concentran casi la totalidad de la oferta privada.
Frente a la constante pérdida del poder adquisitivo, garantizar el funcionamiento cotidiano del ecosistema virtual representa un desafío económico inédito para el presupuesto de miles de familias trabajadoras que intentan mantener sus vínculos laborales y educativos al día.
