La dirigente derechista asumió la conducción del Poder Ejecutivo tras ganar el balotaje e iniciar un histórico ciclo institucional. Dicho acontecimiento democrático sin precedentes marca el retorno del espacio fujimorista al gobierno con el objetivo de encauzar el orden interno.
El acto protocolar desarrollado en el Parlamento contó con la presencia de varios mandatarios internacionales y líderes regionales. Durante su alocución ante la asamblea la jefa de Estado juró proteger la Carta Magna y priorizar a los sectores sociales tradicionalmente postergados.
La nueva administración enfrenta el desafío de estabilizar un sistema político fragmentado que registró ocho presidentes en la última década. Por su parte los analistas destacan que la mandataria cuenta con respaldo legislativo y apoyo empresarial para evitar eventuales pedidos de vacancia parlamentaria.
En materia de seguridad pública, el plan oficial contempla desplegar a las Fuerzas Armadas en zonas afectadas por el crimen organizado. De esta forma las autoridades proyectan construir penales de máxima seguridad para combatir las extorsiones violentas que impactan sobre las arterias urbanas.
El programa económico apuntará a sanear las cuentas públicas y atraer inversiones extranjeras sin alterar la estabilidad macroeconómica. La efectiva respuesta de gestión ante probables fenómenos meteorológicos determinará el margen de acompañamiento ciudadano durante los próximos meses.
