El organismo regulador aeronáutico labró nuevas actas de infracción debido a los constantes inconvenientes operativos registrados en los itinerarios programados. La resolución oficial del Estado aclaró que la aerolínea mantiene los estándares requeridos para volar dentro del territorio nacional.
La fiscalización estatal determinó que los severos retrasos y las múltiples cancelaciones afectan la calidad del servicio al usuario. En este complejo cuadro operativo la autoridad competente confirmó que continuará el monitoreo constante de los planes de contingencia presentados por la firma privada.
Por su parte, el ente regulador del transporte aéreo en Brasil tomó medidas severas y frenó la comercialización de tickets hacia destinos internacionales. Asimismo, los analistas del sector señalaron un marcado incremento en los reclamos por parte de los pasajeros durante los últimos meses de gestión comercial.
En tanto, la compañía afronta fuertes tensiones internas y auditorías corporativas tras la llegada de sus nuevos accionistas mayoritarios. De esta forma la firma busca reestructurar sus procesos financieros para intentar recuperar la regularidad operativa de su flota en el mercado regional.
Las autoridades nacionales reafirmaron que las leyes vigentes impiden frenar las operaciones comerciales de empresas con licencias activas. Las futuras revisiones técnicas definirán las sanciones económicas finales aplicables a la aerolínea por las faltas administrativas detectadas.
