Las autoridades gubernamentales firmaron un memorando bilateral tras dieciocho meses de complejas tratativas diplomáticas en la región. La nueva estrategia geopolítica internacional permitirá convertir las instalaciones estratégicas en centros compartidos de adiestramiento mientras el país recupera progresivamente el control civil.
El entendimiento alcanzado establece que el aeropuerto costero y las terminales marítimas de Tartús retornen de forma gradual a la administración nacional. Durante este histórico proceso de transición se fijó un plazo máximo de noventa días para completar la reestructuración completa de las unidades de defensa desplegadas.
El traspaso de infraestructuras comerciales responde al reordenamiento territorial iniciado luego del cambio de régimen político ocurrido hace dos años. Asimismo, los equipos técnicos estatales tomaron posesión de la estación aérea de Latakia para realizar las auditorías correspondientes e iniciar los planes de rehabilitación operativos inmediatos.
El acuerdo convierte a estos predios en las únicas sedes extranjeras operadas conjuntamente por la diplomacia del Kremlin fuera de su territorio tradicional. Las representaciones de ambos países buscan consolidar pactos bilaterales de seguridad respetando los intereses soberanos de la administración entrante.
