Un estudio de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) Región IV y el Automóvil Club Argentino (ACA) relevó a 2.000 motocicletas en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires. Entre los repartidores de plataformas y mensajería, la utilización del teléfono durante la conducción alcanza el 26%.
En un contexto de crecimiento del mercado de motocicletas, un estudio realizado por la Federación Internacional del Automóvil (FIA) Región IV y el Automóvil Club Argentino (ACA) expuso datos que generan preocupación sobre los hábitos de los conductores.
La investigación determinó que casi 2 de cada 5 motociclistas particulares manipulan el teléfono celular mientras conducen. Entre los repartidores de comida y mensajería, la cifra alcanza casi el 30%.
El relevamiento también mostró un elevado cumplimiento en cuanto al uso del casco: más del 90% de los conductores circula con este elemento colocado.
El uso del celular y del casco
El estudio sobre el comportamiento vial de los motociclistas fue realizado entre junio y agosto de 2025 en ocho puntos estratégicos de la Ciudad de Buenos Aires. En total, fueron observadas 2.000 motocicletas.
Según los resultados, el 17% de los conductores particulares manipulaba el celular mientras manejaba, mientras que solamente el 9% utilizaba ropa reflectiva, considerada por el informe como un elemento importante para mejorar la visibilidad en condiciones de poca luz.
Entre quienes trabajan como repartidores mediante plataformas y servicios de mensajería, el uso del celular durante la conducción llegó al 26%, frente al 14% registrado entre los conductores particulares.
Leandro Perillo, responsable de Movilidad y Políticas Públicas de FIA Región IV, calificó la situación general como «preocupante» y remarcó que el panorama resulta todavía más inquietante entre quienes utilizan la moto con fines comerciales.
El especialista señaló que, debido a que en una motocicleta el equilibrio, la estabilidad y la capacidad de reacción son fundamentales, cualquier distracción aumenta las posibilidades de sufrir un siniestro vial.
Por su parte, Belén d’Ambrosio, secretaria adjunta del Sindicato de Base de Trabajadores por Aplicación (Sitrarepa), explicó que las condiciones laborales vinculadas al funcionamiento de las aplicaciones y sus algoritmos generan presión para permanecer constantemente atentos al celular.
El informe también encontró diferencias en las condiciones de los elementos de seguridad. El 6% de los cascos utilizados por motociclistas comerciales estaba en mal estado, frente al 4% entre los particulares.
En cuanto a la ropa reflectiva, los conductores comerciales registraron un mayor nivel de utilización: 14% frente al 7,5% de los particulares.
Ante estos resultados, Perillo planteó la necesidad de profundizar las acciones de capacitación y prevención destinadas al sector comercial, debido a los mayores riesgos y presiones laborales que enfrenta.
En este marco, Uber incorporó para sus conductores un panel de información sobre conducción que permite consultar datos relacionados con el historial de manejo, entre ellos exceso de velocidad, frenadas y giros bruscos, aceleraciones repentinas y utilización del celular. La información surge de los sensores de los teléfonos de los conductores.
En relación con el casco, el estudio determinó que el 93% de las motos circulaba con todos sus ocupantes utilizando correctamente este elemento de protección. No se encontraron diferencias significativas según el sexo o la edad de los conductores.
El porcentaje fue incluso superior entre los acompañantes, con un 94% de uso correcto.
Josefina de los Heros, directora ejecutiva de FIA Región IV, destacó que la conciencia sobre la utilización del casco mejoró de manera significativa en la Ciudad, aunque consideró que todavía existe margen para reforzar la prevención en determinados sectores y situaciones laborales.
Los motociclistas y las víctimas fatales en la Ciudad
Los datos del Ministerio de Infraestructura porteña muestran además el impacto de los siniestros protagonizados por motociclistas.
Durante 2024, último período disponible, se registraron 339 siniestros graves y mortales con motociclistas involucrados, que dejaron un total de 362 víctimas.
En casi 9 de cada 10 de esos hechos, los motociclistas fueron las víctimas.
Durante ese año, los conductores de motos representaron el 52% de las víctimas graves registradas en la Ciudad y cerca del 34% de las víctimas mortales, es decir, aproximadamente 4 de cada 10 personas fallecidas en siniestros viales porteños.
La mayor cantidad de incidentes que involucraron motocicletas ocurrió los días viernes y durante horarios diurnos, principalmente entre las 10 y las 20.
Las avenidas concentraron la mayor cantidad de hechos y, en 6 de cada 10 siniestros graves o mortales, estuvieron involucrados automóviles.
