Las cúpulas de La Libertad Avanza y el Pro mantuvieron una nueva ronda de negociaciones en los despachos oficiales de Balcarce 50. El encuentro busca institucionalizar una alianza electoral a largo plazo para blindar las reformas económicas e impedir el retorno de la oposición.
Dirigentes clave como Diego Santilli, los primos Menem, Fernando de Andreis y Cristian Ritondo encabezaron la mesa de diálogo oficial. Los interlocutores analizaron el armado territorial en las provincias donde ninguno de los dos espacios ostenta la conducción ejecutiva.
Pese a los esfuerzos por unificar criterios hacia los comicios presidenciales de 2027, las diferencias en la estrategia parlamentaria volvieron a quedar expuestas en la Cámara de Diputados. Mientras el oficialismo facilitó el quórum, el macrismo optó por abstenerse de bajar al recinto.
El proyecto de confluir en una plataforma común tropieza con las tensiones jurisdiccionales en la Capital Federal. La Libertad Avanza sostiene duras críticas a la gestión porteña, dificultando los consensos automáticos impulsados por los armadores nacionales del partido amarillo.
Por su parte, el expresidente Mauricio Macri aspira a conservar el control del distrito porteño como condición política indispensable para sellar el pacto nacional. Sin embargo, sectores del Pro ya exhiben precandidaturas propias para medir la solidez del eventual entendimiento oficialista.
El desarrollo de los próximos intercambios definirá si la confluencia logra consolidar una estructura unificada o si prevalecerán las autonomías partidarias. La viabilidad del frente dependerá del equilibrio entre la hegemonía libertaria y el peso territorial del macrismo.
