El Índice de Precios al Consumidor mostró un freno en la suba de precios respecto a julio. La desaceleración respondió al retroceso en productos estacionales, alcanzando un valor acumulado del 21,3% en los primeros ocho meses.
La baja en vestimenta y el fin de las vacaciones de invierno permitieron contener el indicador general durante este ciclo. Sin embargo, los gastos en vivienda y los servicios esenciales continuaron ubicándose entre las divisiones que más subieron en todo el país.
El resultado oficial coincidió con las mediciones del sector privado, que anticipaban un número por debajo del dos por ciento. Por su parte, la inflación núcleo mantuvo su marcha estable sin presentar variaciones respecto al mes anterior.
Las estimaciones preliminares para septiembre proyectan valores cercanos al 1,5% de mantenerse la estabilidad cambiaria. El comportamiento de las tarifas energéticas y los combustibles resultará determinante para sostener la trayectoria descendente del índice.
Asimismo, el Ministerio de Economía ultima el envío del Presupuesto 2027 a la Cámara de Diputados en las próximas semanas. El proyecto incluirá el nuevo cuadro de estimaciones macroeconómicas previsto por el Gobierno para el próximo ejercicio fiscal.
Las autoridades buscan consolidar la estabilidad de los precios en el corto plazo para evitar nuevos saltos inflacionarios. El impacto directo sobre el presupuesto familiar mantiene en alerta a los distintos sectores del comercio minorista.
