El exjefe policial defendió su trabajo durante las primeras horas de la búsqueda y pidió perdón a la madre del pequeño. Sostuvo que las pericias realizadas en los autos secuestrados confirman la hipótesis de un siniestro vial trágico.
Durante su exposición ante los magistrados, el imputado responsabilizó de forma explícita a la pareja conformada por Carlos Pérez y Victoria Caillava, sumando también a la tía del niño en el accionar. Señaló que los indicios recolectados revelan la directa autoría de los sospechosos en el hecho.
El exjefe de la seccional detalló la rutina realizada desde las primeras horas de la búsqueda inicial para respaldar su inocencia. Afirmó que promovió la realización de peritajes con perros entrenados para detectar rastros en los vehículos que se encuentran actualmente incautados.
En relación a Laudelina Peña, el excomisario manifestó que sospechó de su testimonio desde la primera jornada de los rastreos. Explicó que las maniobras desplegadas buscaron entorpecer el proceso mediante la colocación de pistas falsas en las inmediaciones del sector rural.
El acusado también dedicó unas palabras a los progenitores de la víctima para pedir disculpas por no haber logrado hallarlo con vida. Reiteró que sus actuaciones respetaron la normativa legal y negó categóricamente cualquier intento de alteración en los registros del libro de guardia.
El debate oral continuará en las siguientes jornadas del proceso con nuevas rondas de preguntas para las partes involucradas. La resolución judicial buscará determinar la responsabilidad final de cada uno de los procesados en la causa que conmociona al país.
