Un tribunal chino dictó la máxima pena privativa de la libertad contra Hui Ka Yan e incautó sus bienes personales. Múltiples magistrados del tribunal asiático determinaron la confiscación patrimonial absoluta del histórico empresario inmobiliario.
La sentencia judicial responde al fraude financiero perpetrado mediante maniobras de captación ilegal de depósitos públicos. Diversos fiscales del caso probaron maniobras contables irregulares que generaron un pasivo de trescientos mil millones de dólares.
Las autoridades judiciales le retiraron además sus derechos políticos de por vida e impusieron millonarias multas institucionales. Varios analistas del mercado financiero señalaron que la compañía desestabilizó profundamente la economía socialista nacional.
El veredicto incluyó penas de prisión para más de cincuenta ejecutivos y familiares directos del magnate. Múltiples damnificados por fraudes habitacionales expresaron indignación por las pérdidas millonarias sufridas tras el colapso operativo.
