Los registros oficiales expusieron marcadas diferencias entre los rubros productivos nacionales durante la primera mitad del período. Múltiples analistas del sector económico destacaron la reactivación impulsada por las actividades ligadas al comercio exterior.
Las exportaciones pesqueras encabezaron la expansión semestral tras experimentar una suba sobresaliente del 34,1%. Diversos operadores del mercado financiero remarcaron el volumen de divisas generado por la venta de recursos primarios.
La extracción minera en Vaca Muerta incrementó un 14,4% gracias a los rendimientos récord en hidrocarburos. Varios especialistas de la industria energética informaron un saldo comercial positivo superior a USD 5.000 millones durante los seis meses.
El agro registró una mejora interanual del 9,9% basada en el rendimiento de la cosecha gruesa. Múltiples empresarios del rubro rural valoraron la optimización productiva pese a contar con menor superficie cultivada.
Por el contrario, la industria manufacturera sufrió una contracción del 1,9% debido a la competencia importadora. Varios dirigentes del gremio fabril advirtieron que la caída del consumo interno afectó severamente las plantas textiles y automotrices.
