El Poder Ejecutivo formalizó la salida del funcionario encargado de las áreas de inversión y comercio internacional dentro de la representación diplomática en Madrid. Las definiciones de la Cancillería responden al objetivo de optimizar la eficiencia y dinámica de la delegación argentina.
La medida se oficializó mediante un decreto publicado en el Boletín Oficial firmado por los ministros del gabinete económico y de exteriores. El desplazamiento del ex concejal responde a profundas diferencias de criterio respecto a la gestión presupuestaria y al gasto operativo institucional.
El ex funcionario mantenía disputas públicas con el embajador Bunge por la reasignación de oficinas y la orientación general de la sede. Las críticas al diplomático se enfocaron en la falta de planes de austeridad y el rechazo a propuestas para reducir gastos operativos.
Pese a su desvinculación, el dirigente ratificó su respaldo político al proyecto libertario y confirmó su regreso al territorio nacional en el corto plazo. Las proyecciones del referente de Avellaneda no descartan futuras participaciones electorales dentro del espacio oficialista en la provincia bonaerense.
La sede diplomática en Madrid atravesó diversos conflictos de convivencia laboral durante las últimas gestiones diplomáticas por desconfianzas mutuas entre las autoridades. Las decisiones del Ejecutivo buscan reordenar la representación exterior y consolidar un equipo alineado con los objetivos vigentes.
