La compañía aerocomercial atraviesa una crisis operativa profunda que la mantiene al borde de ingresar en un concurso preventivo judicial. Esta compleja coyuntura de endeudamiento afecta directamente a miles de usuarios damnificados por las constantes reprogramaciones aéreas y la falta de soluciones.
El escenario se agravó tras cinco días consecutivos de cancelaciones masivas que dejaron en tierra a decenas de itinerarios programados. Durante esta grave paralización operativa la flota disponible sufrió una drástica reducción de unidades para cumplir los servicios habituales en todo el territorio nacional.
Las dificultades financieras repercuten fuertemente en el plano laboral, con cientos de extrabajadores que reclaman pagos indemnizatorios pendientes. Asimismo, las autoridades de control provincial aplicaron millonarias sanciones económicas debido al incumplimiento sistemático de los compromisos adquiridos con el público usuario.
El deterioro del modelo de desregulación deja un panorama incierto sobre la continuidad de las operaciones aéreas en el país. Las definiciones de los tribunales comerciales resultarán determinantes durante los próximos días para definir el ordenamiento crediticio y la supervivencia de la empresa.
