Las investigaciones penales sobre los principales directivos de la entidad deportiva atraviesan un marcado estancamiento en los tribunales locales. Una serie de artilugios de fuero y competencia permitió demorar expedientes clave mientras se recolectan pruebas financieras sobre la recaudación millonaria del fútbol nacional en el exterior.
El traslado estratégico de causas hacia juzgados de primera instancia impidió el avance de medidas probatorias sobre sociedades vinculadas. Estas maniobras dilatorias frenaron pedidos de detención y diluyeron auditorías contables sobre firmas internacionales que gestionaban fondos comerciales de la institución sin controles fiscales estrictos.
Paralelamente, los representantes legales intentan desacreditar en el extranjero la validez de los reportes bancarios que exponen transferencias dudosas. Sin embargo, las agencias de investigación financiera especializada confirmaron la factibilidad de obtener los registros de forma directa para respaldar las imputaciones por irregularidades en los cobros.
Únicamente prospera la causa por evasión impositiva donde los máximos dirigentes se encuentran procesados tras sucesivos fallos desfavorables. No obstante, la resolución definitiva de los expedientes dependerá de las revisiones de casación que determinarán qué tribunal continuará con la tramitación de las denuncias.
