Argentina mantiene uno de los regímenes de licencias por paternidad más breves a nivel global. Con solo dos días contemplados por la Ley de Contrato de Trabajo para los trabajadores registrados, el país se sitúa en el segmento más bajo de las escalas internacionales según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). A pesar de las recientes reformas en el ámbito laboral, el marco normativo de cuidados permanece estancado, generando un creciente desfasaje entre las demandas sociales y el sistema vigente.
Un escenario de desigualdad estructural
El análisis de organismos como la CEPAL confirma la posición rezagada de la Argentina en el contexto latinoamericano. Mientras la mayoría de los países de la región han avanzado en la extensión de días remunerados, la normativa argentina, diseñada originalmente para permitir el registro civil del recién nacido, no refleja las transformaciones en la dinámica familiar y laboral del siglo XXI.
Para el sector informal, autónomo o monotributista, la situación se agudiza: se estima que la mitad de los trabajadores varones no accede a ningún tipo de licencia, quedando la responsabilidad de los cuidados supeditada exclusivamente a las posibilidades económicas de cada familia.
El debate entre la norma y el cambio cultural
Especialistas en sociología y economía destacan que la brevedad de esta licencia no solo afecta el vínculo temprano entre padre e hijo, sino que profundiza la brecha de género. «Seguimos con un régimen que se pensó para que los padres pudieran anotar al hijo en el registro civil y luego ir a trabajar lo antes posible», señala Delfina Schenone Sienra, del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA).
Asimismo, expertos como Luciano Fabbri, coordinador de Masculinidades, advierten que la ampliación del derecho debe ser complementada con políticas institucionales claras: «Si persisten sesgos de género que desalientan a los varones a tomar licencias por temor a perjudicar sus equipos de trabajo, el mensaje institucional termina siendo contraproducente».
Perspectivas legislativas en 2026
Aunque la reciente Ley de Modernización Laboral evitó modificaciones en este apartado, el Congreso argentino ha recibido durante el primer trimestre de 2026 una serie de iniciativas destinadas a subsanar esta carencia:
- Propuestas de Unión por la Patria: Establecen una licencia de 30 días para padres y personas no gestantes, con extensiones en casos de parto múltiple o discapacidad.
- Alternativas de reorganización: Existen proyectos que proponen hasta 45 días, permitiendo una distribución flexible dentro de los primeros seis meses de vida.
- Modelo de equidad: La propuesta presentada por el Frente de Izquierda contempla un esquema de hasta 135 días, obligatorios e intransferibles, con posibilidad de rotación entre progenitores.
La falta de avance en estas reformas responde, según analistas, a una concepción política que aún no reconoce el rol protagónico y necesario del varón en las tareas de cuidado. Mientras tanto, organizaciones civiles como la campaña Paternar insisten en que la ampliación del derecho es una deuda pendiente para consolidar la corresponsabilidad y, potencialmente, mejorar la productividad laboral al alinear la legislación con los estándares de bienestar internacionales.
