Las autoridades europeas confirmaron el deceso de numerosos pobladores tras el avance descontrolado de las llamas por zonas boscosas de Almería. Los equipos de rescate concentran las tareas operativas en la localización de los ciudadanos que permanecen desaparecidos.
El foco ígneo se originó por el desplome de una línea de media tensión sobre matorrales secos debido a las altas temperaturas. Los brigadistas del servicio contra incendios forestales desplegaron unidades militares especiales para evacuar los complejos habitacionales turísticos de la periferia.
El siniestro afectó principalmente a turistas de diversas nacionalidades que realizaban actividades recreativas en los senderos de montaña y barrancos. Las fuerzas de seguridad continentales iniciaron los procesos de identificación biológica de los damnificados hallados dentro de vehículos particulares calcinados.
Los centros asistenciales regionales atienden a decenas de personas con quemaduras graves e insuficiencias respiratorias por la densa columna de humo. Los peritos de la policía científica realizan las investigaciones pertinentes para determinar las responsabilidades civiles por la falta de mantenimiento eléctrico.
