La tensión generada durante las instancias finales de los torneos deportivos influye directamente en el organismo. Los médicos de diversos centros asistenciales advierten que las emociones extremas actúan como desencadenantes de cuadros clínicos agudos en aquellos hinchas propensos a sufrir problemas de presión.
Las estadísticas internacionales confirman que las consultas médicas por problemas coronarios se multiplican de manera notable en los días de competencia. El personal de cardiología especializado detectó variaciones biológicas riesgosas generadas por la descarga constante de adrenalina ante los resultados desfavorables.
El aumento repentino de la frecuencia cardíaca y la elevación de los valores arteriales responden a un mecanismo natural de defensa corporal frente a situaciones percibidas como amenazas externas. Las guardias de los sanatorios metropolitanos reciben incrementos significativos de pacientes con cuadros de infarto agudo de miocardio debido a que el fanatismo extremo suele combinarse con malos hábitos alimenticios, exceso de bebidas alcohólicas, sedentarismo prolongado y tabaquismo. Los especialistas aconsejan no discontinuar las medicaciones recetadas y mantener un control riguroso de los valores de colesterol para disfrutar de los encuentros de manera segura y controlada.
Los profesionales de la salud sugieren realizar pausas activas durante las transmisiones televisivas para disminuir el nerviosismo general. Las asociaciones de profesionales sugieren consultar de manera inmediata ante la aparición de dolores en el pecho, mareos repentinos o dificultades respiratorias severas para evitar complicaciones mayores.
