Un fatal siniestro ígneo cobró la vida de una persona y dejó múltiples heridos en las inmediaciones de Manises. El avance de las llamas obligó a desplegar un operativo de emergencia nacional mientras las autoridades locales decretaron luto oficial.
En paralelo las provincias de Madrid y Ávila sufren los embates del peor foco registrado en la región central durante los últimos tiempos. La destrucción de miles de hectáreas derivó en la evacuación masiva de residentes hacia centros deportivos acondicionados para la contingencia.
Los equipos de brigadistas luchan incansablemente contra la unión de diferentes frentes de fuego alimentados por ráfagas de viento impredecibles. Ante la densa masa de humo que cubrió el cielo de la capital, el Ministerio de Sanidad emitió severas recomendaciones preventivas.
El presidente Pedro Sánchez visitó el puesto de mando unificado para supervisar la logística desplegada en los puntos de conflicto. La prioridad absoluta del Gobierno español se concentra en resguardar la vida de los vecinos e intentar frenar el avance de la tragedia ambiental.
