Un estudio académico detalló la creciente asistencia de personas a centros de culto para resolver diversas urgencias cotidianas. Durante las encuestas de investigación realizadas se constató que una porción significativa de la sociedad acude a estos recintos comunitarios motivada por dificultades de sustento, capacitación y empleo.
Las entidades comunitarias ampliaron su red de asistencia para dar respuesta a necesidades alimentarias, habitacionales y de salud. En las estadísticas del relevamiento se observa que el pedido de orientación y apoyo espiritual encabeza las consultas habituales, seguido por la constante solicitud de recursos básicos e insumos de primera necesidad.
La recolección de datos evidenció una presencia superior de adultos mayores y sectores de menor escolaridad entre los concurrentes. Asimismo, los investigadores del proyecto detectaron que la comunidad evangélica demuestra la mayor frecuencia en la utilización de estas tramas de contención vecinal ante episodios de vulnerabilidad familiar o económica.
El trabajo universitario concluye que los templos funcionan como espacios clave para la articulación social y el auxilio inmediato. Diferentes analistas del ámbito social destacan que estos centros suplen carencias complejas brindando refugio, asistencia laboral e intervenciones ante situaciones de violencia en diversos barrios del país.
