Este domingo 21 de junio, Colombia enfrenta una jornada electoral decisiva para el periodo constitucional 2026-2030. Con más de 41,4 millones de ciudadanos habilitados para votar, el país definirá a su próximo mandatario en una segunda vuelta que presenta dos modelos de país diametralmente opuestos: el del abogado Abelardo de la Espriella, representante de la derecha, y el del senador Iván Cepeda, candidato oficialista.
El balotaje llega tras una primera vuelta celebrada el pasado 31 de mayo, donde De la Espriella, bajo el movimiento Defensores de la Patria, obtuvo el 43,7% de los sufragios, mientras que Cepeda, del Pacto Histórico, alcanzó el 40,9%. El ganador asumirá la jefatura del Estado el próximo 7 de agosto.
El proyecto de De la Espriella: ortodoxia fiscal y tecnología
Abelardo de la Espriella, quien se ha posicionado como un outsider político con un discurso enfocado en la seguridad y la desregulación, propone un plan denominado «Patria Milagro». Su agenda combina la ortodoxia económica con herramientas de innovación disruptiva:
- Economía y Estado: Plantea un ajuste fiscal severo, la desregulación de mercados y una meta de crecimiento del 7%. Propone una reestructuración inmediata en órganos directivos estatales, empezando por Ecopetrol, para erradicar la corrupción.
- Seguridad: Promueve una política de «mano dura» contra el narcotráfico, incluyendo la reactivación de la fumigación aérea de cultivos ilícitos y la creación de un Bloque de Búsqueda contra la Corrupción bajo control directo del Ejecutivo.
- Innovación: Apuesta por la integración de inteligencia artificial para reducir la evasión tributaria y la implementación de blockchain en todos los procesos de contratación pública hacia 2030, con el objetivo de garantizar la transparencia y evitar la manipulación de datos.
La apuesta de Cepeda: profundización social y reformas
Por su parte, Iván Cepeda, figura clave en las negociaciones de paz y aliado estratégico del presidente Gustavo Petro, estructura su propuesta «El Poder de la Verdad» en torno a tres ejes: una revolución ética, política y social.
- Política Social y Tierra: Su programa prioriza la redistribución de tierras y el fortalecimiento de la infraestructura rural. Propone la creación de un «Banco del Pueblo» para que los recursos lleguen directamente a la base social, reduciendo la intermediación burocrática.
- Seguridad y Paz: En lugar de un enfoque puramente punitivo, Cepeda propone una estrategia de prevención del reclutamiento juvenil y la creación de la «Unidad Nacional de Investigación de la Macrocorrupción» para combatir el lavado de activos.
- Soberanía y Protección: Plantea revisar los Tratados de Libre Comercio para proteger la industria nacional y el uso de una «Inteligencia Ambiental» para la protección de recursos hídricos y selvas contra la minería ilegal.
Clima electoral y polarización
La campaña ha estado marcada por una intensa batalla digital. Informes de analistas y consultoras locales han advertido sobre el uso de estrategias automatizadas y cuentas coordinadas por parte de ambas facciones para influir en la opinión pública. Asimismo, el escenario internacional ha ganado terreno en la contienda, destacándose el respaldo público del presidente argentino Javier Milei hacia la candidatura de De la Espriella, en contraposición al respaldo del oficialismo local hacia el proyecto de continuidad que representa Cepeda.
La jornada, que iniciará a las 8:00 a. m., será supervisada por más de 1.500 observadores internacionales, buscando garantizar la legitimidad del proceso tras una primera vuelta que registró una participación récord del 57,8%.
