Los indicadores oficiales expusieron un nuevo retroceso en la comercialización dentro de las grandes cadenas comerciales y establecimientos mayoristas del país. Los informes difundidos por el Indec confirmaron que las ventas de supermercados cayeron un 0,7% interanual durante el quinto mes del año.
La tendencia desfavorable también se replicó en el sector al por mayor tras registrar un descenso interanual del 2,3% en el mismo periodo. El panorama general evidencia un consumo resentido que acumula una baja persistente del 2,8% en el transcurso de los primeros cinco meses del corriente año.
El comportamiento del sector comercial mostró diferencias marcadas según la modalidad del canal minorista analizado durante las últimas semanas. Las grandes superficies sufrieron las contracciones más severas ante los cambios en los hábitos de compra, mientras que los comercios de cercanía lograron amortiguar en menor medida la retracción generalizada del mercado.
Asimismo, la percepción sobre la capacidad adquisitiva de los hogares experimentó una nueva fluctuación negativa en la medición de confianza del consumidor. Esta marcada reducción en la demanda interna impactó de forma uniforme a todas las regiones del país, afectando tanto a los sectores de ingresos medios como a los de mayor poder adquisitivo.
Pese a los indicadores anuales desfavorables, algunos economistas destacan la ligera mejora mensual desestacionalizada como un posible síntoma de estabilización. La incipiente recuperación de las ventas mensuales intentará consolidar una dinámica favorable que revierta el deterioro acumulado de la actividad económica para el segundo semestre.
