El Instituto Nacional de Estadística y Censos difundió el Índice de Precios al Consumidor de julio con un registro del 2,1% que frenó la tendencia a la baja observada durante el trimestre previo. El reporte técnico reflejó un acumulado interanual del 33,8% y un avance anual del 19,3% en el nivel general.
Las divisiones vinculadas a las vacaciones y la oferta cultural encabezaron las alzas a nivel nacional a causa del impacto de la temporada invernal. En los centros de mayor afluencia de viajeros los paquetes turísticos, los alojamientos temporarios y las tarifas de restauración presionaron de manera directa sobre la medición general de la economía.
Por su parte, los alimentos de la canasta básica junto a las tarifas de servicios públicos continuaron mostrando variaciones constantes en la mayor parte de las regiones del país. Mientras los analistas del mercado bursátil evaluaban el comportamiento de los valores Regulados, el rubro de indumentaria registró retracciones asociadas a los cambios estacionales de inventario.
Desde la cartera económica adjudicaron el leve repunte al factor estacional característico del receso de invierno y ratificaron la vigencia de la pauta monetaria oficial. Diversos voceros del Palacio de Hacienda insistieron en que el mantenimiento del superávit fiscal permitirá encauzar de forma progresiva la dinámica inflacionaria hacia niveles internacionales.
