Las autoridades nacionales dispusieron la eliminación definitiva de los antiguos cuadernos físicos de quejas dentro de las terminales aéreas. La nueva normativa regulatoria implementa un mecanismo de gestión en línea accesible desde dispositivos móviles para simplificar las presentaciones.
Los responsables del control del sistema establecieron que cada operador deberá exhibir enlaces directos mediante códigos de respuesta rápida en zonas estratégicas. Esta iniciativa tecnológica busca acelerar los tiempos de respuesta oficiales y optimizar el seguimiento continuo de las demandas planteadas.
El procedimiento obliga a los concesionarios a brindar una devolución formal a las presentaciones planteadas en un plazo no mayor a diez días. Por otra parte los administradores deberán integrar sus registros operativos con las plataformas de supervisión pública para garantizar la transparencia del proceso.
Asimismo, la disposición alcanza a todas las empresas del sector y adecua las reglas generales de funcionamiento vigentes en la aviación civil. De este modo la medida consolida una tendencia de despapelización que comenzó a gestarse durante las restricciones sanitarias de años anteriores.
El organismo fiscalizador supervisará el cumplimiento estricto del nuevo protocolo de atención en cada uno de los aeropuertos del territorio. La transformación del servicio público pretende elevar los estándares de calidad y resguardar los derechos de los usuarios de transporte.
