El reporte oficial del organismo estadístico reveló un importante desfasaje entre las divisas ingresadas por visitantes extranjeros y los gastos efectuados por residentes locales. El monitoreo de las cuentas públicas refleja la persistente demanda de divisas destinadas al consumo externo.
A pesar de registrarse una desaceleración en las salidas aéreas en comparación con el ciclo previo, los consumos fuera del país continuaron superando la facturación receptiva. Las autoridades económicas mantienen preocupación por el impacto que esta fuga constante genera sobre las reservas internacionales.
Los indicadores internacionales mostraron que la afluencia de viajeros no residentes no logró equiparar la partida de turistas locales hacia destinos limítrofes. En ese sentido los analistas privados destacaron que los costos diarios de estadía fuera del territorio nacional se mantuvieron sensiblemente superiores.
Por otro lado, la menor salida estacional registrada a mediados de año coincidió con la postergación de viajes por eventos deportivos globales. Asimismo, los datos de aviación comercial confirmaron disminuciones significativas en las reservas pasajeras hacia los principales países de la región sudamericana.
La tendencia estival apunta a una corrección paulatina del balance cambiario turísticamente inducido para la segunda parte del año. El fortalecimiento de las reservas del ente monetario continuará supeditado al comportamiento del flujo de divisas en fronteras.
